Amar con furia,
con locura,
con tenacidad,
con sal en las entrañas.
Amar las respiraciones,
el tránsito del tacto,
los rincones a donde apuntan sus miradas,
la libertad con que camina.
Amar sus silencios,
suspirar los vacíos,
dejarle una flor entre cada espacio intermitente de la duda.
Amar el rastro que deja el olor de su yo entero,
su risa desvariante,
el eco después de sus parpadeos ausentes de miedo.
Amar su pelo en sepia,
la facilidad de sus lunares para aliarse con cualquier estrella disonante,
su pelo revolcado por las olas.
amar la facilidad con que brota cualquier verso cuando es él el que me mira,
cuando es él el que decide amarme devuelta.
Hermoso e inspirador. Jamás dejes de soñar te amo mi hermosa hija.
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