lunes, 22 de junio de 2020

11.11

Aviento,
me lanzo a ser esa particula que juega con la luz
para volver marea tus pies cansados,
que tambien son los míos,
aplastados,
con la angustia de ser presa.

Desde allí,
la chicharra se diafána en su canto
esperando cambiar de piel
y un pez agoniza su lucha con la asfixia
de aquel vagón a la dirección
contraria
de tu saliva
intentando fingir la erosión,
silenciar la muerte.







martes, 9 de junio de 2020

Lecturas

Suenan tambores en estas flores mías,
danzo el crescendo de la hierba,
siento la respiración de los lobos

esta vez con ojos de caza,

con viento anaranjado después del suspiro.

Profeso en la intuición del pájaro
y me avivo en el viaje de sus prosas oníricas,

esta vez soy yo la que se posa en su hombro
la niña,
la ninfa,
en el camino de retorno.

Me escarbo.

Ansiedad de una perpendicularidad

Yo tampoco se de dónde viene tanto humo,
si no he insistido en los excesos,
si he dejado de amenazarte con mis olas,
si te he ofrendado mi cintura como balsa.

Viajo con ahínco en mi retina,
acentuando los negativos que hay en tus reservas,
olfateando el sigilo de tu tacto,
acurrucandome en los espacios de disidía,

..esperando en lino en la fisura..

ya hay mala hierva en las clavículas.

¿A cuál de estos dos cuerpos le ha faltado el verso?