sábado, 16 de agosto de 2025

Me empalmo el corazón de hierbas, 

de sahumerios, 

lo remojo con la delicadeza del yeso en el agua,

lo envuelvo en barro,

lo sumergo en el mar, 

le ofrendo una oración,

un canto, un mantra, un ocaso. 

Le sopló el desespero, 

le ruego que crea.

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